UN POEMA PARA LA MUJER FUERTE MILCA PEGUERO

A todas esas mujeres que admiro y respeto Aquellas que luchan por sus principios y sus sueños. Mujeres que transforman el mundo a su paso Y no se limitan ante ningún obstáculo.

Mujeres de coraje, decididas y valientes, Que no temen a emprender y a ser diferentes. Mujeres de valor, mujeres de candor, Mujeres de firmeza, ímpetu y fortaleza.

Mujeres que sueñan con todas sus fuerzas, Siempre con los pies bien puestos sobre la tierra. Mujeres de visión, mujeres de pasión, Que en todo lo que hacen ponen alma y corazón. Inteligentes, fajadoras, intrépidas, rebeldes. Hermosas, poderosas, seguras y resilientes.

A través de la historia la mujer ha sido marcada con el símbolo de la debilidad física, emocional e intelectual, lo cual se ha visto representado en las labores que realizan, en los pocos cargos públicos que ejercen, en los reconocimientos científicos, en los empleos a los cuáles pueden aplicar, en los salarios que les ofrecen en las empresas, la mayoría de veces por debajo del salario del hombre, y en el reconocimiento que los jefes les dan a sus empleadas de sexo femenino frente a sus consentidos empleados de sexo masculino. Es una polarización notoria aún en pleno siglo XXI.

Esto me lleva a dejar ciertos cuestionamientos importantes, solo para reflexionar; si realmente ahora ha cambiado el pensamiento con respecto al papel que la mujer desempeña en la sociedad actual o sigue siendo estigmatizada. ¿Cuántas mujeres presidentas o cuántas mujeres están al frente del gobierno de un país? de 193 países, sólo 20 naciones están gobernados por mujeres (dato del 10 de marzo de 2021).

En el ámbito político la mujer también tuvo que luchar para tener voz y voto, tal como ocurrió en Colombia el 1° de diciembre de 1957 cuando acuden por primera vez a las urnas a ejercer su derecho al voto, derecho que ejercieron los hombres mayores de 21 años en 1853. ¿Una gran diferencia en tiempo, verdad? ¿Cuál fue esa razón? ¿De nuevo discriminación de género?

¿Cuántas mujeres científicas han sido galardonadas con el premio Nobel en comparación con los hombres? 54 frente a 923, es decir, las mujeres han sido reconocidas con el 5.8% de los premios Nobel. Este dato es de más o menos 10 de diciembre de 2019.

Como dato curioso, los premios Nobel se empezaron a entregar en 1901 y Marie Curie fue la primera mujer en recibir este premio en física en 1903 y en química en 1911, siendo la única mujer en repetir este galardón.

Y dejo otras preguntas más solo para reflexionar:

¿Ganan igual las mujeres que juegan en un equipo de fútbol que los hombres?

¿Por qué motivo llevamos primero el apellido de nuestro padre cuando quien nos trae al mundo y hace toda la tarea de gestación es nuestra madre?

¿Por qué en países como Argentina, Estados unidos y otros se pierde literalmente el apellido de la madre y los hijos de una pareja solo heredan el apellido del padre?

¿Por qué motivo en algunos discursos un poco retrógrados se escucha la frase ¿“Detrás de un gran hombre está una gran mujer” ? Groucho Marx. Acaso no podríamos cambiarla por al lado de un gran hombre está una gran mujer? ¿No parece un poco excluyente o descalificante?

Y podría seguir con un sin número de preguntas que dejarían ver la brecha que la historia injustamente permite que se abra cada día más y más entre el género femenino y masculino.

Pero bueno, demos una mirada retrospectiva y empecemos por el origen de todo esto, no sin antes aclarar que desde mi punto de vista, definitivamente la mujer es el ser más fuerte, inteligente y grandioso del universo desde sus orígenes.

La mujer hizo historia y es historia desde el momento mismo en que Jesús es concebido y gestado en el vientre de una gran mujer: “María”.

Simbólicamente, la mujer fue creada de una costilla del hombre, quiere decir que tanto el género femenino como el masculino son iguales en derechos y deberes como seres humanos. Costilla expresa una parte colocada simétricamente respecto a otra igual, por lo tanto se puede hablar más de flanco que de costilla. Está claro que en el antiguo Israel, al menos de cuanto resulta de las fuentes bíblicas, no existe declaración alguna de inferioridad de la mujer respecto al hombre, es decir, al varón (véase Gen 1,26-27), y que por tanto el versículo en cuestión no debe ser forzado en ese sentido:

Génesis 1:26-27: Creación del hombre y de la mujer

26

Y dijo Dios: «Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra».

27

Dios creó al hombre a imagen Suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Pero además de estas fuentes bíblicas podemos citar otros fragmentos del talmud muy lejano de la religión católica pero que coincide con lo expresado anteriormente.

“La mujer salió de la costilla del hombre, no de los pies para ser pisoteada, ni de su cabeza para ser superior, sino del lado para ser igual, debajo del brazo para ser protegida y al lado del corazón para ser amada”. Talmud.

El Talmud (que significa instrucción o aprendizaje) es un texto central del judaísmo y registra las discusiones rabínicas sobre la ley judía, la ética, las costumbres, la historia y la filosofía.

Ahora bien, vamos a entrar en materia de lo que quiero expresar en mi ponencia no desde de la parte filosófica en la cual no me atrevería a ahondar sino desde el ámbito de la biología.

“En la historia se han tenido en cuenta diferentes tipos de jerarquía, por ejemplo la raza es muy importante para los americanos modernos, pero era relativamente insignificante para los musulmanes medievales. La casta era un asunto de vida o muerte en la India medieval, mientras que en la Europa moderna es prácticamente inexistente. Sin embargo, hay una jerarquía que ha sido de importancia suprema en todas las sociedades humanas conocidas: la jerarquía del género. En todas partes la gente se ha divido en hombres y mujeres. Y en casi todas partes los hombres han obtenido la mejor tajada, al menos desde la revolución agrícola” (De animales a dioses.Yuval Noah Harari. No hay justicia en la historia.Pág 165.Él y Ella)

Entonces ¿existen explicaciones biológicas para la preferencia que se da a los hombres sobre las mujeres?

La mayoría de las normas, leyes, derechos y obligaciones que definen la masculinidad o la feminidad tienen que ver más con la imaginación humana y los mitos sociales que la realidad biológica. Es la sociedad la que encasilla a los

hombres y a las mujeres en mitos culturales como por ejemplo que la mujer debe criar a los hijos y debe obedecer a su marido y que el hombre es quien tiene más opciones de dedicarse a la política y ser exitoso en este proceso o ser el único proveedor del hogar, y es aquí donde vemos una sociedad discriminadora y que señala al hombre que por alguna circunstancia se queda sin empleo y se dedica a cuidar los hijos y a labores del hogar mientras su esposa realiza trabajo de empresa.

La biología nos dice que más del 99% del código genético de los hombres y las mujeres es exactamente el mismo. Entre treinta mil genes que hay en el genoma humano, una variación de menos del 1% entre ambos sexos resulta pequeña; pero esa diferencia de porcentaje influye en cualquier pequeña célula de nuestro cuerpo, desde los nervios que registran el placer y el sufrimiento, hasta las neuronas que transmiten las percepciones, los pensamientos, los sentimientos y las emociones.

El cerebro de las mujeres y los hombres no es igual, los cerebros de los varones son alrededor de un 9% más grande; lo cual hizo que en el siglo XIX los científicos interpretaran que esa diferencia demostraba que las mujeres tenían menos capacidad mental que los hombres. Sin embargo, las mujeres y los hombres tienen el mismo número de células cerebrales, sólo que en las mujeres están empaquetadas con mayor densidad, es decir, más apretadas dentro de un cráneo más pequeño.

Los varones y las mujeres tienen el mismo nivel promedio de inteligencia, pero la realidad del cerebro femenino ha sido a menudo mal interpretada por entender que está menos capacitado en ciertas áreas como las matemáticas y la ciencia.

Pero lo que ocurre dentro del cerebro femenino para que se diga que es diferente es que está profundamente afectado por las hormonas lo cual hace que la influencia de éstas cree una realidad femenina que fluctúa desde los tres meses hasta después de la menopausia, por eso la realidad neurológica no es tan constante como la del hombre; somos como el clima, constantemente cambiantes y difíciles de predecir, literalmente así como nos dicen ellos “estas muy hormonal” y nos dejan en el celular o cierran la puerta y huyen”.

Los científicos han documentado una sorprendente colección de diferencias cerebrales, estructurales, químicas, genéticas, hormonales y funcionales entre mujeres y hombres.

Los hombres y las mujeres tienen diferentes sensibilidades cerebrales ante el estrés y el conflicto, utilizan diferentes áreas y circuitos cerebrales para resolver problemas, procesar el lenguaje, experimentar y almacenar la misma emoción intensa.

Los cerebros femeninos y masculinos procesan de diferentes maneras los estímulos: oír, ver, sentir y juzgar lo que los otros están sintiendo.

Las mujeres necesitan más tiempo para llegar a una respuesta que los hombres porque ellas pasan más tiempo dando forma a los objetos en sus mentes, esto significa que tanto hombres como mujeres realizan las mismas funciones cognitivas, pero lo hacen utilizando diferentes circuitos cerebrales; el cerebro femenino tiene muchas aptitudes únicas: sobresaliente agilidad mental, habilidad para involucrarse profundamente en la amistad, capacidad casi mágica para leer las caras y el tono de voz en cuanto a emociones y estados de ánimo, destreza para desactivar conflictos. Todo esto forma parte de circuitos básicos de los cerebros femeninos.

Y entonces ¿realmente seguiremos creyendo la misma historia de siempre?; las mujeres no son buenas en las matemáticas, deben estudiar carreras diferentes a una ingeniería, lo hacen mejor en carreras de humanidades?

Hoy la biología nos permite entender que cuando los niños y las niñas llegan a la adolescencia no se presenta diferencia en sus aptitudes matemáticas y científicas. Recordemos lo de hace un momento, nuestras amigas las hormonas vuelven y juegan porque cuando el estrógeno inunda el cerebro femenino entonces las mujeres empiezan a concentrarse intensamente en las emociones y en la comunicación, hablar por teléfono y buscar más encuentros con las amigas. Por su parte, a medida que la testosterona invade el cerebro masculino, ellos se vuelven menos comunicativos y se concentran en objetivos más individuales, siendo esto lo que conlleva a que los caballeros muestren un rendimiento diferente en las áreas que tienen que ver con los números, y ellas empiecen a perder interés en empeños que requieran más trabajo en solitario y menos interacción con los demás.

Un estudio realizado por el laboratorio latinoamericano para la evaluación educativa (LLECE) y la organización para la cooperación y el desarrollo económico (OCDE- PISA) mostró que las niñas y adolescentes (mujeres) superan a los niños en habilidades lectoras, mientras que los niños y adolescentes (hombres) las aventajan en matemáticas. Sin embargo, estas mismas organizaciones al realizar el análisis global sostienen que estas diferencias no se dan por un tema de género, sino por las prácticas pedagógicas, los estereotipos sociales, la actitud de estudiantes y docentes y la familia (Pág 2 tomo IV emociones, sentimientos y comportamientos.módulo 12)

La biología representa el fundamento de nuestras personalidades y de nuestras tendencias de comportamiento. Si en nombre del libre albedrío y la corrección política intentamos refutar la influencia de la biología en el cerebro, empezaremos a combatir nuestra propia naturaleza, el cerebro no es más que una máquina de aprender dotada de talento.

Proporcionaré brevemente algunos datos importantes acerca del cerebro femenino:

* Posee un centro que sopesa las opciones y toma de decisiones. Es el centro de las preocupaciones menores y es mayor en las mujeres que en los hombres (Córtex Cingulado Anterior).

*Posee la reina que gobierna las emociones y evita que se vuelvan desmedidas.

Pone freno a la amígdala. Es mayor en las mujeres y madura uno o dos años antes en las mujeres que en los hombres (Córtex prefrontal).

*Posee el centro que procesa los sentimientos viscerales y es mayor y más activa en las mujeres (Ínsula).

*Tiene un director de sinfonía hormonal; pone en marcha las gónadas. Comienza a funcionar antes en las mujeres (Hipotálamo).

*La amígdala. La bestia salvaje que llevamos dentro; núcleo de los instintos, domada solamente por el córtex prefrontal, es mayor en los varones.

*Glándula Pituitaria. Produce las hormonas de la fertilidad, producción de leche y comportamiento de crianza. Ayuda a poner en marcha el cerebro maternal.

*Posee el elefante que nunca olvida una pelea, un encuentro romántico o un momento de ternura es mayor y más activo. (Hipocampo).

Ahora, hablemos de ese dimorfismo sexual que se observa en el cerebro y de las diferencias entre el cerebro del hombre y de la mujer que están en continuo debate, debido a que el cerebro es modelado por el ambiente e influenciado tanto por los genes como por las hormonas.

*Los hombres tienen un cerebro más grande que las mujeres, aunque ellas presentan regiones neuronales más densamente empaquetadas.

* En los hombres, el hemisferio izquierdo es más pequeño, mientras que en las mujeres este dimorfismo no está tan marcado, aunque usualmente el izquierdo es más grande.

*Los expertos coinciden en que no hay diferencias en la inteligencia; sin embargo se reportan diferencias en las habilidades mentales, como la rotación de objetos en el espacio y la fluidez verbal.

*Algunos investigadores sugieren que el cerebro en el hombre está más lateralizado, es decir, usan más regiones definidas de uno u otro hemisferio, mientras que en el caso de las mujeres, ellas usan ambos hemisferios y su funcionamiento parece ser más difundido.

*El cuerpo calloso, que conecta ambos hemisferios y que está formado por fibras nerviosas, es proporcionalmente más largo en mujeres que en hombres, lo que sugiere una comunicación más fluida en mujeres que en hombres.

*El hipotálamo, estructura unida a la glándula pituitaria o hipófisis, es responsable de muchas funciones básicas como el hambre, la sed, la agresión y el comportamiento sexual. El área preóptica y el núcleo estriado del hipotálamo muestran un dimorfismo sexual: es más grande en los hombres que en las mujeres.

El área preóptica estaría asociada con el comportamiento sexual masculino. Estamos en el momento justo e indicado en el que la biología le ha dado la razón a la mujer, no somos el género débil, no definitivamente no; y hablo de género no de sexo (recordemos que hablar de sexo implica una categoría biológica en la que están implicados los cromosomas X y Y y género es una categoría cultural que es netamente subjetiva); entramos en la era en que la mujer debe entender que es un ser talentoso, creativo, con gran sentido de la responsabilidad que implica tener la fuerza y el carácter para cambiar un sistema viciado por los prejuicios, los falsos lineamientos del poder varonil y encaminarlo no a la mal llamada igualdad sino a respetar las diferencias y hacer de ellas un plus para que como género masculino y femenino logremos cambios significativos que dejen atrás el sistema patriarcal basado en mitos infundados de superioridad masculina y no en hechos biológicos que claramente no dejan dudas de la igualdad entre el sexo masculino y femenino.

Esto significa introducir cambios revolucionarios en la sociedad y en nuestra elección de pareja, carrera, momento oportuno para tener hijos, el que decir no es no, y que nuestra forma de vestir y hablar no implica que podamos ser atropelladas bajo ninguna circunstancia.

Hace rato ya que la mujer levantó la voz y reclamó sus derechos y gracias a ello se crearon movimientos a veces no convencionales que buscan redefinir el rol de la mujer en la sociedad, luchando por la igualdad de género y de oportunidades, por hacer tambalear esa posición de privilegio que tienen los hombres en todos los aspectos y exigir la no discriminación; reclamamos protección y una cultura de no violencia y en consecuencia se hace necesario un nuevo escenario en que se nos valore por lo biológico y lo cultural y se tengan en cuenta nuestras necesidades.

La biología de los sexos no es una limitante sino un pilar para construir sociedades justas, igualitarias y respetuosas de los derechos femeninos.

Todas y cada una de nosotras estamos en la posición no de pedir el favor. No, de ninguna manera, estamos en la obligación de exigir respeto y no ser vulneradas en nuestra identidad femenina tanto biológica como de género.

Es tiempo de reconocer a Michelle Lavaughn Robinson Obama como abogada, administradora universitaria y escritora y no solo por ser la esposa de un expresidente de Estados Unidos sino porque nació mujer, se crio mujer, se educó mujer y tuvo y tiene su propia identidad, su propia historia y ella misma es historia y así como ella todas y cada una de las mujeres del planeta hacemos historia no por estar casada con…. O ser hija de…. O hermana de ……. No, solo por ser MUJER.

Una re significación de igualdad, de derechos, de deberes, de posibilidades de cambio de estructura mental y social permitirá que el género femenino logre sus objetivos sin tener que esforzarse tanto; y es precisamente por esta reformulación de ideas y de conceptos que nosotras las mujeres debemos opinar fuerte, pero con la capacidad conciliadora que nos caracteriza y como género que puede intervenir en todos los estamentos políticos, científicos, deportivos entre otros, pero dejando claro que esa capacidad conciliadora y de diálogo no es sinónimo de “sexo débil” o “género débil”

¿Será que podemos lograr que nos miren diferente, que nos escuchen, que nos valoren?

La biología y la genética han hecho su aporte sin discriminación alguna, han sido generosas con ambos sexos, todo funciona perfectamente en la parte anatómica y fisiológica entonces ¿Dónde radica la excusa de la sociedad para discriminar la mujer y vulnerar sus derechos?

 

GLORIA INÉS GÓMEZ ORTIZ

Magistra en Educación.

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