Domingo fue exigente y fue flexible; fue genial y fue prudente;
fue reformador y fue fiel a las directrices de la iglesia,
“tierno como una mamá duro como el diamante” (E Lacordaire.)

EN LA MESA CON SANTO DOMINGO

“Celebremos a santo Domingo de Guzmán no como un santo que se encuentra solo en un pedestal, sino como un santo que disfruta de la comunión en la mesa con sus hermanos, reunidos por la misma vocación de predicar la Palabra de Dios y compartir el don de Dios de la comida y de la bebida”.

Fray Gerard Timoner, OP
Maestro de la Orden

¿Qué significa para una Dominica de Santa Catalina de Sena, la celebración de los 800 años de la glorificación de Santo Domingo de Guzmán?

Significa dejarse cautivar por un Carisma vivo hoy en la Iglesia y en la Orden Dominicana, que marca una huella profunda en el corazón de cada dominica, dejando impreso su legado en una “página de oro” el brillante título de ¨EVANGELIO VIVIENTE”.

Marcar un hito en la historia de la Congregación de Dominicas de Santa Catalina de Sena, como miembros parte activa en una misión contemplativa cuya reestructuración ha de estar enmarcada, iluminada y orientada por esta Espiritualidad-Carisma que nos convoca.

Extender a toda la Comunidad Educativa de nuestro colegio del Rosario de Manizales, laicos comprometidos, padres de familia, estudiantes, personal de apoyo y de servicios generales, la vivencia de una historia o de un legado, a través de su formación cristiana en la obra incansable de la predicación: “LAUDARE, BENEDÍCERE, PREDICARE”. Así, la Familia Rosarista, se une a las festividades de la Orden de Predicadores, en este año Jubilar, con motivo de los 800 años de la Glorificación de Santo Domingo de Guzmán O.P, su fundador.

Con esta inspiración, desde nuestra institución educativa se prepararon unos coloquios de Espiritualidad Dominicana, denominados “EVANGELIO VIVIENTE: ¡¡¡¡UN LEGADO QUE TRASCIENDE….¡¡¡ fundamentados en el Evangelio, en el Carisma Dominicano y en consonancia con la propuesta de la ORDEN DE PREDICADORES, con el tema “A la mesa con Domingo”.

Desde ellos se busca penetrar y leer la historia desde el corazón de Santo Domingo, trasladarla a nuestros días, a nuestra realidad y encontrar en su legado una respuesta para continuar haciendo del Evangelio una brújula de vida, que ofrezca alternativas de salvación, desde la solidaridad y la común unión.

La invitación es a descubrir en unidad de corazones esta gran aventura de la Evangelización, para que la semilla sembrada con amor germine y crezca en los corazones ansiosos de Dios y se multiplique cada día en las tierras fértiles de nuestras instituciones para ser verdaderos semilleros de la PALABRA, en el anuncio del Reino de Dios.

Estamos llamados como familia Rosarista: “PALABRA Y CORAZÓN”, a ser testimonio de una Iglesia en comunión, que ora, que proyecta, y quiere ser: “EVANGELIO VIVIENTE”.

Sor Inés de Jesús Torres D.OP.
Rectora
Manizales, Agosto de 202

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