Fuente: La Patria

Jueves, Junio 16, 2022
Si los estudiantes no tienen una concepción diferente de Dios y su relación con Él como padre amoroso que transforma vidas

Anny Katherine Sánchez

PRENSA ESCUELA | LA PATRIA

El tiempo de la pandemia nos ha dejado grandes enseñanzas como comunidad, y dentro del ámbito pedagógico nos ha permitido descubrir que lo académico no funcionará correctamente si los estudiantes no tienen una concepción diferente de Dios y su relación con Él como padre amoroso que transforma vidas.

Es por ello que, durante este año en el que los tiempos escolares han transcurrido con normalidad, el Comité Central de Pastoral del Colegio de Nuestra Señora del Rosario Manizales ha decidido dar vida a los momentos de liturgia, apuntando al dinamismo, a la novedad, a la vivencia y sobre todo a la imaginación.

“Dios es dinámico y creativo. Imaginémoslo pintando un nuevo día, cada amanecer y atardecer”, anota sor Katherinne

Velásquez Abril, coordinadora del Comité Central de Pastoral. Agrega: “Podemos romper los esquemas, dotar de energía las estructuras de la Eucaristía, sin modificar la sustancia, solo permitiendo que Dios se revele por medio de su esencia de inventor”.

Se trata entonces, de transformar las barreras mentales y los conceptos de los encuentros personales con El Creador.

Por mucho tiempo hemos asistido de manera invariable, pero las dinámicas se han innovado. “Dios está lleno de sorpresas, y es nuestra responsabilidad capacitarnos para dejarnos sorprender”.

Eucaristías

Las eucaristías se desenvuelven con guiones teatrales, en donde se evidencia a la luz de las inteligencias múltiples y con el sello rosarista lo que Dios quiere transmitir.

Es posible salirse del contexto. ¿Se han imaginado un partido de fútbol apoyando una monición de entrada? En nuestra institución participaron profesores y estudiantes, personificando equipos de pecados y equipos de virtudes, señalando las analogías de la vida. “Nuestra vida es un partido, ¿a quién invitamos como capitán?”, explica sor Katherinne.

Es precisamente que dentro de los encuentros litúrgicos se ha evidenciado que aprendemos del acto penitencial, de la comunión, de la invitación a Jesús como principal Ejecutor del plan de salvación, de una manera más vivencial. Son momentos en los cuales los estudiantes participan activamente.

¿Cuántos modos de hacer las cosas han cambiado después de la pandemia? La palabra más común es ‘reinventarnos’. Sin embargo, no es la más conveniente. ¿Y qué si descubrimos nuevas formas?, no sería una reinvención, sería un

encontrarnos, reflexionar las antiguas maneras de diseñar lo que hacemos; verificar los resultados, analizarlos y reconstruirlos en función de un nuevo proyecto de vida perdurable.

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